viernes, 26 de diciembre de 2008

Diseño de espacios ambientales, método y técnicas para su disposición museográfica

ENSAYO
"Diseño de espacios ambientales, método y técnicas para su disposición museográfica”.

Héctor N. Miranda Martinelli
Diciembre de 2008


Una de las partes más importantes en el proceso del diseño y ambientación museográfica tiene su raíz de estructura a partir del espacio ambiental, este espacio que desarrolla una consideración sustantiva en la relación con el sujeto que lo ocupa y que lo circula, a través de una serie de condicionantes que generan un recorrido visual, signico y tridimensional. El espacio ambiental es quien determina la disposición de todos los elementos que deberán ser contemplados para integrar en su conjunto la información visual, táctil y auditiva que se presentará en una sala de museo. Esta información deberá ser configurada de acuerdo a los parámetros de enseñanza y educación que previamente han sido establecidos por los especialistas (“educadores”) en los temas a tratar, y que deberán describir de manera concreta, simple, rápida y fácil de asimilar por los públicos o receptores que han sido destinados para recibir esta información abiertamente para su beneficio, educación y desarrollo cultural.

El método que he desarrollado durante más de 10 años para la preparación del diseño y montaje de una exhibición o ambientación museográfica es sencillo, pero es importante tener la consideración que siempre estaremos expuestos a tener dudas y errores como bien dice Fuentes “La determinación inequívoca del proyecto de diseño en particular es el punto de partida de lo que se está definiendo y que llamamos proceso de diseño o método de diseño, cuya denominación no es excluyente ni pretende erigirse en la única posibilidad” .Por lo cual el método que he utilizado durante el tiempo antes mencionado ha sido adecuado conforme a cada trabajo en particular y por simplificación en su proceso solo consta de 4 etapas que son primordiales en el desarrollo de cualquier trabajo profesional. De acuerdo a cada problema presentado en los diferentes proyectos he tomado como base para la aplicación de este método las siguientes etapas:

1. Planeación y estrategia de diseño. La cual consiste en desarrollar y planificar una serie de acciones que nos permitirán estructurar el desarrollo, diseño y montaje de nuestra exposición, así como la realización y calendarización de reuniones ejecutivas para la presentación de: objetivos generales del proyecto, planteamientos de diseño, estrategia de diseño, planos de recorrido, planos de distribución eléctrica, planos de distribución espacial y objetual, prototipos de equipamientos, contenidos multimedia, bocetos y planos de seguimiento, presupuestos y cotizaciones, proveedores y contactos especializados de acuerdo al tema a tratar, entidades participantes, contenidos didácticos , cedularios, tiempos “colchón” para la entrega final y consideración de imprevistos; por bien nuestro, nunca deberemos olvidar que la etapa de programación de presupuestos debe ser llevada a cabo de manera rigurosa y respetada en tiempos y consideraciones, ya que de ello depende que terminemos el desarrollo del proyecto con una satisfactoria adquisición y pago de compromisos con una acertado y estricto sentido de la organización. En esta etapa invariablemente tendremos que estar muy “despiertos”, es decir atentos a todo lo que se diga por parte de todos los integrantes de la coordinación general del proyecto. “Si bien cada proyecto es único y es importante asumirlo y respetarlo como tal, debemos saber que esto es apenas una etapa en la vida profesional del diseñador y que seguramente no es lo último que vamos a poder hacer” . Por lo cual esto quiere decir que nuestra labor deberá ser estricta y severamente supervisada en toda su realización, ya que de ella dependerá el resultado final del impacto visual, y de comunicación educativa que generará la visita de nuestros receptores al enfrentarlos cara a cara con la ambientación museográfica que deberá responder a nuestras expectativas de diseño y comunicación visual. La estrategia de diseño inicia aproximadamente después de haber realizado tres juntas de planeación donde ya se ha discutido de todo, podemos decir que ya se han presentado ante el global de los integrantes responsables de cada sección todas las alternativas y técnicas de elaboración para poder llevar a cabo las propuestas de construcción de equipamientos, el planteamiento general del diseño de espacio ambiental y las propuestas de diseño tridimensional, se han puesto sobre la mesa de acuerdo a los comentarios y características del contenido visual y gráfico que se necesitara para poder desarrollar las primeras propuestas de ilustración sobre el diseño y ambientación museográfica. Esto antepone una detallada charla con los especialistas responsables de cada sección en que se dividirá cada sala del museo.

2. Etapas de Diseño. Para dar inicio a esta etapa se debe haber consultado ya a cada especialista responsable de los contenidos por sección o sala de museo, posteriormente se deben estructurar tres etapas de trabajo, a las que denominaremos “Diseño inicial, Diseño Secundario y Diseño Final”. En la etapa de Diseño inicial se deben considerar todas las propuestas aceptadas y presentadas en la mesa de juntas de planeación durante las primeras reuniones y en particular con el Coordinador General de los contenidos de cada sala del museo. La etapa de diseño inicial consiste en trabajar los primeros bosquejos de ambientación de las secciones ya estructuradas y se desarrollan en técnica de bolígrafo o grafito, según lo prefiera el diseñador, conjuntando todas las ideas y propuestas previamente ya seleccionadas y discutidas por los responsables de la información, la presentación que es responsabilidad del diseñador, se puede y debe hacer en formatos por lo menos de 28 x 43 cm., lo que permitirá tener una serie de bosquejos de buen tamaño donde se pueden realizar todos los cambios y ajustes pertinentes de acuerdo a las necesidades y sugerencias de adecuación que surjan en el proceso de diseño. Tal vez se pregunten ¿por qué no distingo el bocetaje usando la computadora como herramienta actual de todo diseñador gráfico?, el motivo es muy sencillo, en esta etapa es indispensable que se esté borrando y haciendo ajustes, y como bien se dice “el diseñador debe ser un dechado, un experto en un amplio espectro de aptitudes aparentemente dispares para el dibujo” , estas aptitudes lo deben hacer destacar por sus características propias como diseñador, el bocetaje a mano es un recurso inicial que el diseñador no debe olvidar y que de alguna manera le proporciona un ahorro en la parte de producción impresa ya que utiliza materiales que son fáciles de utilizar y en los cuales puede corregir errores o hacer cambios sin utilizar cartuchos de impresión que pueden elevar los costos del proyecto en general. Por otra parte ss aquí, donde se puede aun corregir todos los posibles errores y cálculo de las proyecciones tridimensionales en consideración del diseño de los espacios ambientales, los cuales se determinarán de acuerdo a las reglas y normas establecidas por la administración general del museo conforme a sus disposiciones de seguridad y vigilancia. En relación a los planos de suministro de energía eléctrica y de iluminación especial, aunque parezca que es trabajo de ingeniería y arquitectura, resulta que conforme pasan las sesiones de trabajo se nos va incluyendo en la producción y elaboración de estos planos ya que nuestra participación como diseñadores nos mezcla de manera inherente en esta parte tan delicada y significativa en relación con la iluminación ambiental que a la larga generará un gran impacto visual. Después de ser presentados los planos de suministro de energía y los planos de recorrido en piso, así como toda la serie de bosquejos iniciales se da inicio a la Etapa de Diseño Secundario, en esta etapa se debe haber realizado la selección de diseños que empezarán a ser presentados en técnicas policromáticas, estas técnicas pueden ser plumones y marcadores, acuarelas y lápiz acuareleable, que por su rápida aplicación son las más adecuadas para la realización de este bocetaje secundario en el cual se deben pulir las ideas y propuestas de ambientación museográfica que finalmente representarán físicamente a cada información escrita y a cada objeto tridimensional (podemos llamar objetos tridimensionales a todos los equipamientos, cedularios, vitrinas, sillas, zonas de resguardo, límites de espacio y acceso, auditorios, portadas, dioramas, zonas de interacción multimedia, etc.), después de presentada toda la serie de bocetos a color, se procede a la preparación de la presentación final del proyecto que se deberá realizar a través de una maqueta a escala, la cual deberá contener todos y cada uno de los diseños a detalle y similitud de lo presentado en papel. En la actualidad existen programas de cómputo que permiten la realización de una presentación en proyección tridimensional que nos permite cómodamente hacer un recorrido visual por todas y cada una de las salas, esta nueva modalidad enriquece las presentaciones formales del trabajo del diseñador y facilita las presentaciones ejecutivas, pero esto no es un parte aguas que elimine la elaboración de la maqueta final a escala, ya que ésta debe realizarse para permanecer en el sitio del montaje desde su inicio hasta el final del montaje general del proyecto. Esta etapa se llama Diseño Final y la maqueta es el medio de representación tridimensional que realmente “venderá” el proyecto, debido a que después de su aceptación todo presupuesto aprobado y recurso necesitado se deberá adquirir y se cumplirá a satisfacción, para poder llevar a cabo la siguiente etapa, a la que podremos denominar etapa de producción de diseño.

3. Etapa de Producción de Diseño, en esta etapa el coordinador de diseño debe estar muy cerca de su grupo de trabajo, lo cual quiere decir que estará en constante comunicación con los diseñadores, ilustradores, fotógrafos, y especialistas de producción audiovisual y multimedia, ya que de ellos dependerá una apropiada producción de diseño a nivel profesional y se deberán tomar en cuenta los siguientes puntos moderadores:
a). Realizar una calendarización de todas y cada una de las acciones a realizar considerando un período “cama” .
b). Programar las etapas de supervisión de los trabajos encomendados a cada especialista, llámese ilustrador, diseñador, fotógrafo, productor audiovisual, etc.
c). Programar las probables fechas de entrega de cada prototipo de diseño y de sus posibles correcciones y variables de diseño.
d). Establecer las fechas de adquisición de materiales propios de diseño y de ambientación museográfica.
e). Destinar las partidas presupuestales para cada diseño propuesto ya autorizado para su elaboración.
f). Todos los días en el inicio de cada jornada, el coordinador general de diseño deberá estar presente ante su equipo de trabajo para coordinar y dirigir cada proceso de diseño.
g). Es obligación del coordinador general de diseño, permanecer en constante comunicación con su equipo de trabajo para poder solucionar los inconvenientes que se vayan presentando.
h). El coordinador general de diseño debe constatar que cada diseño este realizado de acuerdo al boceto o proyecto presentado en las juntas de planeación donde se haya aprobado cada propuesta.
Como podemos ver, en esta etapa el coordinador general de diseño (que me ha dado por llamarlo así para distinguirlo de los demás participantes, ya que en él recae la total responsabilidad del proyecto) hace de su participación una necesidad constante, ya que su presencia durante todo el proceso del trabajo gráfico y audiovisual es necesaria para una producción adecuada, evitando así la mayor cantidad de posibles errores. De gran importancia resulta la habilidad del diseñador en la dirección de proyectos, “porque toda exhibición por pequeña sea, es un proyecto que requiere de la participación de grupos y todo proyecto necesita usualmente de diseñadores” , que a su vez deberán contemplar su relación con otros especialistas y consultantes que formarán parte del equipo global de trabajo.

4. Etapa de Construcción y supervisión. En esta etapa es donde se desarrolla la construcción de todos los aspectos de ambientación museográfica que van desde un cambio en el nivel de piso, una iluminación especial, un diseño arquitectónico específico, una instalación simulada a escala o a tamaño real o natural, así como todos los detalles de instalación y diseño de espacios interiores que de alguna manera representan un reto para el diseñador ya que “espacializar, es generalmente, anclar, aterrizar, amarrar algo en la tierra, echar un cable a tierra” , por lo cual toda interpretación o representación que se haga debe tener esta consideración que aterrizará una idea que durará muchos años y que permanecerá en ese lugar para estar comunicando algo que producirá sensaciones, connotaciones y albergará gran cantidad de significados conforme la gente y los tiempos vayan cambiando, el diseñador tiene que considerar que “es lo que tiene que haber, pues, otras presencias entre el sujeto y el objeto que coadyuven en la erección del inestable equilibrio entre el espacio y los lugares, en el pasaje del fluido constante del ir y venir de las corrientes de la significación. En efecto, es en la continuidad de la extensión, y entre un lugar y otro, donde se encuentran los sutiles ilativos de la sintaxis entre las dos instancias” , tras esta decisión de lo que tiene que haber en el lugar de exhibición el diseñador debe considerar que estas disposiciones de diseño y ambientación deben elegirse para la sección que así lo requiera. Es en esta etapa donde el Coordinador general de diseño debe tener contacto directo con los demás especialistas que participen en el proyecto, siempre deberemos tener en cuenta que durante el desarrollo de cualquier proyecto vamos a enfrentar múltiples comentarios en relación a nuestro trabajo por parte de los demás especialistas de las diferentes áreas que participen en el proyecto, estos pueden ser diseñadores industriales, arquitectos, ingenieros civiles, artistas visuales, químicos, físicos, etcétera, como parte del grupo profesional y por parte del grupo de trabajadores calificados con técnicos de sonido, impresores, carpinteros, electricistas, fontaneros, albañiles, cerrajeros, etc. Durante el desarrollo de esta fase el Coordinador General de Diseño y Ambientación Museográfica, debe ponerse las pilas de tiempo completo, ya que estará enfrentando una etapa que lo confrontará con todos y cada uno de los participantes en el diseño Global de la sala o sección del museo. Es en esta etapa donde se deben cotejar todas las fechas de entrega para evitar al máximo los posibles retrasos, ya que el incumplimiento en la entrega produce gastos inútiles y enojos innecesarios. “No debemos olvidar que si se trata de un gran proyecto, este puede durar varios años y sucede muy a menudo que diseñadores sin experiencia llegan a encontrar en ellos mismos un Golpe-Contrario y en el tiempo de elaboración un Costo Acumulativo que no fue considerado y esto hace que se tenga que revisar nuevamente el corte de pagos y sin lugar a dudas esta actividad resulta muy difícil de justificar y de facturar equitativamente, lo cual puede producir que el proyecto se venga a bajo y con grandes pérdidas económicas” .

Estas son las cuatro etapas básicas que deben utilizarse en la preparación y diseño de una exhibición o ambientación museográfica, dejo abierta la presentación de este método para que sea puesta a discusión ante aquellos que habiendo realizado trabajos profesionales en esta área de comunicación educativa y cultura general o especializada, aporten sus comentarios o sugerencias para el fortalecimiento y tal vez corrección en algunas de sus partes de desarrollo. Si bien no he sido el único comunicador gráfico que ha llegado a tener la oportunidad tan gratificante de participar en el desarrollo, diseño y montaje de exhibiciones, así como en la ambientación museográfica en salas de museo, si he sido el único “loco” que se ha dado a la tarea de plantear estas experiencias a nivel licenciatura, y desde el año de 1992 en la Escuela Nacional de artes Plásticas, me he dedicado a exponer este método en mis clases de diseño en los semestres 7 y 8 respectivamente, lo que me ha dado la oportunidad de cotejar que vale la pena el esfuerzo por enseñar a los nuevos diseñadores este proceso y sobre todo enfrentarlos a las etapas reales de trabajo, en las cuales vivirán sin lugar a dudas todas las experiencias que se necesitan para moldear su carácter, su deseo de propuesta y sobre todo su capacidad de dirección y reflexión ante situaciones reales de trabajo, donde deben exponerse a situaciones que nunca han pensado y que nunca percibieron que podrían enfrentar, y que sin embargo deben tomar por los cuernos para poder continuar con su trabajo profesional y fortalecer su experiencia personal y cuantificar sus logros en una serie de aciertos que les permitirán tener una mayor visión en aspectos de diseño tridimensional y diseño de espacios ambientales.

Quiero antes de concluir este tema, y desde un punto de vista muy personal, hacer hincapié en el uso del procedimiento para llevar a cabo el diseño y montaje de una exhibición o sala de museo, ya que los recursos de que dispondrá el coordinador general, son base fundamental para el desarrollo de cualquier proyecto y es
indispensable que se tomen en cuenta todos y cada uno de los pasos mencionados para obtener mejores resultados y garantizar que el proyecto se concluirá en tiempo y forma y que los marcos referenciales que sustenten la investigación de lo que se exhibe sean fortalecidos con la representación gráfica y tridimensional, así como la utilización de los espacios a los cuales se les deberá dar un envolvimiento de espacio, para lograr este envolvente hay que “crear un orden espacial de forma centrípeta adscribiendo a cada zona constitutiva del espacio exterior un carácter de cerramiento” para que se os logre el objetivo de captar la atención de los visitantes al museo o a la sala de exhibición, estos espacios o zonas de exhibición pueden ser pequeños, medianos o grandes y sus características deben ser tomadas en cuenta por el diseñador para que pueda implementar una adecuada ambientación museográfica.

Por último y a manera de reflexión teórico-conceptual quiero decir que es fundamental que el diseñador considere al iniciar el desarrollo de cualquier proyecto, tres aspectos que serán de gran importancia para la concepción final del diseño tanto tridimensional como bidimensional del trabajo de ambientación museográfica, uno es el análisis del espacio museográfico, el cual deberá comprender desde la simple selección del lugar donde se instalará la exhibición o el lugar o espacio arquitectónico que será empleado para la correcta presentación de la información que resguardará el museo o exhibición en turno, no se debe olvidar nunca que los museos o exhibiciones son ”espacios singulares y monográficos, abiertos a la experimentación y la prospección, que ensayan nuevas maneras de mostrar el arte reciente de la sociedad” y no solo eso sino también el de propagar la cultura y el conocimiento a través de imágenes y textos que sean capaces de integrarse al diseño del espacio ambiental ya sea previamente diseñado o adecuado según la construcción arquitectónica en donde se vaya a ubicar.

El segundo aspecto que el diseñador debe considerar es el público al que será dirigido el contenido de la exhibición, ya que esta información puede ser didáctica, informativa, de entretenimiento, científica, de enseñaza lúdica, de participación directa e interactiva y por lo mismo, se debe tener en cuenta en el manejo de los espacios: los ejes de tráfico, los recorridos permanentes, los flujos de circulación, las zonas perimetrales de escaleras, rampas y corredores, las zonas de resguardo, las salidas de emergencia, los espacios de descanso, etcétera. Esto es una parte crucial en el diseño de un espacio museográfico ya que el público deberá ser el objeto de alcance para su mayor beneficio, éste deberá recibir información que tendrá que asimilar, recordar y digerir semánticamente para poder ofrecer una respuesta lógica de aprendizaje, si esto no sucede, sería el reflejo de una mala concepción de diseño y utilización de espacios, lo cual sería contraproducente para el objetivo inicial de cada museo o exhibición museográfica, la enseñaza y aprendizaje del público asistente. Podemos decir que para que el público se vea beneficiado al visitar un museo o exhibición museográfica se debe tener la idea de que un museo debe ser ”un compendio de conocimientos” que al paso de los años “ha sido desarrollada en los museos de Ciencias Naturales y en los de Tecnología, los cuales se han mantenido como receptáculos de los inventos del hombre, de su capacidad transformadora y de su constante evolución en la interpretación del universo”.

Sea pues esta reflexión o consideración un marco de referencia conceptual de importancia en la elección del público receptor, aunque no se debe olvidar que un museo en una primicia justa de educación, debe ser diseñado para todo tipo de público, tenga una base cultural o de preparación básica escolar o no.

Por último, y como una de las premisas de carácter profesional más importantes del diseñador, está la concepción y entendimiento del poder de las imágenes, éstas son utilizadas en la actualidad de manera indiscriminada y en ocasiones hasta de manera irracional e irresponsable, su carácter de interpretación universal y su poder mágico de asociación con los objetos presentados las convierte en fuertes aliados de la comunicación visual, el uso de ellas va desde la utilización de imágenes reales, mentales, psicológicas, nemónicas, póstumas, secundarias y en una actualización vertiginosa hasta el uso de las imágenes virtuales que son capaces de llevar al público cautivo a grandes distancias para obtener conocimientos y referencias visuales que nunca pensó tener a su alcance. Quede pues a manera de aparato de análisis para una crítica formativa, este ensayo que pretende ejemplificar de manera sencilla la aplicación de un método para la coordinación del diseño y montaje de una exhibición o un espacio de ambientación museográfica.



BIBLIOGRAFÍA:
• Ashiara, Yoshinobu, “El diseño de espacios exteriores”, versión castellana de Santiago Castan Gómez Salvo, G.Gili, Barcelona, 1982, 148p.
• Fuentes , Rodolfo, “La práctica del diseño gráfico, una metodología creativa”.Paidos, Barcelona, 1ª.Edición, 2005, 181p.
• Donis A. Dondis, “La sintaxis de la imagen”, G. Gili, Barcelona, 1999
• Klein, Larry, “Exhibit Planning and Design”. Madison Square, New York, c. 1986, 252p.
• Miranda, Martinelli, Héctor, “El comunicador gráfico en la planeación, diseño y montaje de exposiciones y el ámbito museográfico”. Tesis, UNAM, 1994.
• Montaner, Josep,Ma., “Museos para el nuevo siglo”, G.Gili,Barcelona, 1995, 192pp.
• Pipes, Alan,” El diseño tridimensional”.G. Gili, Barcelona, 1989, 176p.
• Ruiz, Moreno Luisa,” Los Lugares y los espacios”, UAM, Azcapotzalco, México, 2001.

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